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Vicente Medina Tomás

Nació en Archena (Murcia) el 27 de Octubre de 1866 en una familia modestísima y

muere el 17 de agosto de 1937, en Argentina a los 71 años, lejos de su tierra, no pudiendo cumplirse lo que tanto deseó:

" cuando mi horica llegue

quiero morirme en mi tierra

verla cerrarse mi ojos

y tener mi hoyico en ella"

Hoy descansan sus restos en Rosario de Santa Fe (Argentina).

Biografía

Inicio

Pequeña muestra:

" A " - Carmencica

" B " - El esjince

" C " - Los níos solos

" D " - LOS TRES NENES

Además de esta pequeña muestra de la poesía de Vicente Medina, pongo a vuestra disposición otra selección de poemas, que puedes descargar desde el siguiente icono.

Para los más interesados en la poesía de este poeta murciano recomendamos:

"Antología Poética" , edición de Francisco Díez de Revenga

Ed. Clásicos Castalia 247

 

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<A> Carmencica

¡Releñe, cuánta prisa! ¿No la has visto?

¡Carmencica con novio!

¡Y no está encelaïca, que digamos,

platica que platica con el mozo

los dos mu rejunticos

sentäos en el poyo!

¡Válgame Dios! me da como tristeza

de que sea tan pronto.

¡Señor, si es una cría!

Si ayer mesmico, como dice el otro,

llevando elante su maná de pavos,

corría esaliñá por los rastrojos,

y era una cabra suelta, que la vías

abora del barranco en lo más hondo

y aluego en lo más alto de las lomas

y empués allá en el soto,

siempre pegando blincos y corriendo

dende un lugar a otro,

y siempre, ennegrecía y tan secuza,

que tö en su cara se volvían ojos...

Y, mirándola espacio,... no es la mesma...

¡si da, de verla, gozo!

¡Si su cara tié lumbre

y tién sombrica de parral sus ojos!

¡Si hasta paéce que el seno quiere ahogarla,

de llenico y reöndo!...

Con tó y con ello... ¡vaya, me da pena

de verla ya con novio!...

Y no es que no lo tenga... pué tenerlo;

pero más alantico... no tan pronto

que paéce va con ella esta coplica

que anoche, de rondeo, echaba un mozo:

Tempranera me has salío

como la flor del almendro

¡Cuánta flor tempranerica

se guiela o se lleva el viento!

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El esjince

¡Calao vienes

dista los huesos!

¡Miá qué apargates!

¡Miá que babero!

¡Barro en la cara!

¡Barro en el pelo! ...

¿En ande, asina,

zagal te has puesto?

¡Si reventaras! ...

¡si diás un trueno!...

¡Tú das conmigo

fin, sin remedio!

¿Vine yo al mundo,

Señor, pa ësto?

Si de esta hecha no pierdo el juicio,

¿No es pa matarte?

¿No es pa que hiciera yo un desacierto?

¡A ver si callas,

demonio vivo de los infiernos!

¿Toavía lloras? ... ¡Que no rechistes!

Que no te sienta, ¡mía que te estrello!

¡ven que te esuelle! ¿Qué no te lave? ...

¡si he de arrancarte dista el pellejo?

..................................................

¿Pero, Dios mío, qué esjince es éste'

¡y echando sangre, dios de los cielos!...

¡Hijo de mi alma! ¿Te duele mucho?...

¡No ha de dolerte!... ¡no pué por menos!

¿Deja la ropa que se haga yesca!

¡Ay nene, nene ... si no es más que esto ¡ ...

¡Jesús qué esjince!...¡lástima de hijo!

¡¿Ves, hijo mío, lo que te has hecho?!

¿Ves? ¡de tan malo! ¿Ven que te cure,

demonio vivo de los infiernos!

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Los níos solos

De dolor píando,

que no hay quien los sienta,

están en el güerto los riseñorcicos ...

azoräos vuelan

alrëor de sus níos en onde

ni siquiá un pajarico les quëa...

¿Qué píar y píar más amargo!...

¡dan una tristeza!

.............................

De las cosas que esjaran el pecho,

Te digo que es un pasar por la güerta:

¡ni siqiá un mocico!...

¡toícos pa la guerra!...

¡las casa solicas!...¡los padres llorando!....

¡se siente una pena!...

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LOS TRES NENES

Me asomaba a verlos

pasar por mi puerta:

tres nenes hermosos

qu'iban a la escuela...

los tres pequeñicos, los tres casi iguales...

¡tres caras bonicas como tres estrellas!

¡Iban tan limpicos!... A la madre, siempre,

la veía en ellos, sin saber quién era:

me la imaginaba

como el pan de buena...

me la imaginaba, por lo curiosica,

¡como el agua pura que nace en las peñas!...

Iban tan limpicos

que yo me decía: -De seguro que ella

los viste y se mira, como en tres espejos,

en sus tres hijicos... ¡como si lo viera!­

En algunos días

no vi por mi puerta

pasar a los nenes...

Sintiendo extrañeza,

pregunté por ellos y me cotestaron:

-¡Lástima de hijicos!... No van a la escuela

porque está su madre malica en la cama

¡que Dios se la lleva!

.................................

.................................

Al poquito tiempo pasaron los nenes,

otra vez junticos, los tres por mi puerta... ¡Llevaban al cuello

la cintica negra!...

sin que la llevaran,

su esgracia se viera:

¡iban dejalcos... sin aquel apaño

propio de la madre... sin la gracia aquella!...

¡Lástima de hijicos!...

otra vez junticos, los tres por mi puerta...

¡Llevaban al cuello

la cintica negra!...

sin que la llevaran,

su esgracia se viera:

¡iban dejalcos... sin aquel apaño

propio de la madre... sin la gracia aquella!...

¡Lástima de hijicos!...

¡se me heló, de vedos, la sangre en las venas!

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