Cosas de Murcia

 
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Antoñete Gálvez

 

Cuando se recibía a Antoñete Gálvez se le llevaba en hombros como a los toreros al salir triunfadores de la plaza, cuando había una asamblea todos se quitaban la palabra en inflamadas arengas. cuando había que buscar una bandera para el movimiento cantonal se elegía la roja, no por su significación marxista o ácrata ( que eso llegaría cuarenta años después) sino por su simbolismo exaltado de sangre y de fuego. de ideas renovadas, de abolición de lo suave y de lo caduco.

Murcia lo aclamaba y destacados políticos nacionales contaban con su amistad. Era un hombre bueno y honrado.

Un concejal del Ayuntamiento de Murcia, allá por las calendas de la Gloriosa , solía decir: “No soy aficionado a hablar y el caso es que siempre estoy hablando” . El edil se llamaba Antón Gálvez Arce -Antonete Gálvez, para abreviar y entendernos-

 

Antonete Gálvez Arce

29 de junio de 1819 - 27 de noviembre de 1898

Transcripción del acta de bautismo.

En la parroquia del Santo Cristo del Valle de Torreagüera el día primero de julio de mil ochocientos diecinueve, yo … de los Ríos cura párroco de esta bauticé solemnemente nació el día ( …) veintinueve de junio a quien le impuse el nombre de Antonio Pedro hijo de Antonio Gálvez i de María Arce naturales de esta Parroquia. Abuelos paternos Juan Gálvez y Catalina Martínez de Beniaján. Abuelos maternos Nicolás Arce i Catalina Cárceles naturales de Beniaján. Padrinos Miguel Ramos i María Gálvez a quienes advertí el parentesco espiritual. Testigos Juan Paños i Andrés García i lo firma

           P.P. ….. de los Ríos

 

 

Hombre generoso y apasionado en la defensa de sus convicciones, luchó por la idea de una república federal para España, protagonizando episodios tan importantes como el levantamiento republicano de la Sierra de Miravete, y es que Antonete Gálvez, como era popularmente conocido, sería un pilar fundamental en el alma del movimiento cantonalista murciano de 1873.

De fuerte y resolutivo carácter, es prototipo del político español racial y de ideas fijas, que no duda en alcanzar sus ideales aunque sea alzándose en armas.

Luchó toda su vida en defensa de ideales libertarios y nacionalistas, en una época en que España se debatía entre la república y la monarquía.

En la Cartagena de 1873 todo era romántico, explosivo e individualista.

 

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1819 - Antonio Gálvez Arce, más conocido como Antonete Gálvez, nació en la pedanía murciana de Torreagüera, pueblo, entonces, de 750 vecinos, y que dista cinco kilómetros de la capital , el 29 de junio de 1819 . Fueron sus padres Antonio Gálvez Martínez y María Árce Cárceles, familia de labradores que vivían de las tierras que cultivaban en arriendo. Gálvez tuvo dos hermanos varones, uno, llamado Simón, mayor que él y el otro menor, llamado Francisco.

 

Durante su infancia asistió a la escuela de su pueblo, donde era profesor su tío don José Gálvez; la necesidad de auxiliar a su padre en las tareas agrícolas, le alijaron de las escolares. Vistas las buenas condiciones del niño, el profesor le permitió que fuese a dar sus lecciones fuera del horario habitual.

Su padre era un hombre liberal y demócrata convencido, Teniente de la compañía local de las Milicias Nacionales. 

1836 - En 1836 acompaña a su padre en uno de sus viajes a la Corte en Madrid empapándose de la ideología paterna y granjeándose las primeras simpatías de algunos políticos de la época.

 

1843 - Contrae matrimonio con su prima Dolores Arce Tomás,  instalándose el matrimonio en el Huerto de San Blas, en Torreagüera.   La finca que perteneciera a los frailes de San Juan de Dios, fue comprada tras la desamortización por don Julián Rosique, hermano del marqués de Camacho

Seis hijos trajo al mundo María Dolores, de ellos dos muchachos marcados por el trágico destino. Antonio moría a los 18 años, manipulando pólvora en el Huerto, y Enrique, inseparable de su padre en los años de luchas montaraces, exilio y huidas precipitadas, también murió joven, contando con 34 años.

                                                       Huerto de San Blas, entre Beniaján y Torreagüera

                                    

Gálvez, desde muy joven e iniciado por su padre, tomó parte en todas las conspiraciones del partido progresista, siendo gran amigo de los que entonces también conspiraban. El centro de la conspiración estaba en la casa del Marqués de Camacho en la calle Frenería.

Los movimientos revolucionarios de 26 de marzo y 7 de mayo de 1848, que se iniciaron en Madrid, no repercutieron en provincias por las deficiencias de las comunicaciones, y aunque aquí se hallaban dispuestos a secundarlas, no se hizo nada, pues no se tuvo noticia de ellos hasta después de fracasados.

1854 - Obedeciendo a órdenes recibidas de la Junta Central revolucionaria, en la noche de el 17 de julio de 1854, Antonete Gálvez y unos treinta hombres de los partidos de Beniaján y Torreagüera, armados con escopetas, se ocultaron en la casa del molino del Marqués, hasta la mañana siguiente en que salieron y se dirigieron a Murcia para hacer el pronunciamiento, que ya sabían había estallado en Madrid. Observaron que en la puerta del Instituto, que da frente al río, había bastantes paisanos armados y a fin de conocer su actitud, las fuerzas de Gálvez dispararon algunos tiros. Los de Murcia hicieron señales con pañuelos blancos, dándoles a entender que también eran sublevados. Gálvez entró en la capital por el puente, sin hallar resistencia ninguna, confraternizando ambas fuerzas. La revolución había triunfado en Murcia, sin derramamiento de sangre y las autoridades del gobierno vencido, dejaron de ejercer su cargo, quedando garantizado el orden de la población, por la Junta revolucionaria, hasta que constituido el gobierno liberal fue nombrado gobernador de Murcia el Marqués de Camachos, y alcalde constitucional don José Monassot.

En el mes de Noviembre del mismo año, se declaró el cólera en Murcia, y Gálvez, que tras el triunfo de sus ideales había vuelto a ser el agricultor de siempre, acudió presuroso a la capital, asistiendo personalmente a los ata­cados y consolando y socorriendo a los indigentes con una caridad inagotable y con los escasos recursos de que podía disponer. En esta humanitaria tarea fue secundado por el alcalde, señor Monassot, que a pesar de la conster­nación del vecindario, y de los grandes estragos que hacía la epidemia, no abandonó su cargo oficial.

Estos trabajos fueron recompensados por el gobierno, otorgando a Gálvez la Cruz de Beneficencia de primera clase, libre de gastos

1863 - Muere Antonio, de 18 años de edad, el hijo mayor de Gálvez. En tal día se hallaba fabricando cartuchos paracazar, la brasa del cigarro cayó sobre la pólvora, que estalló produciéndole gravísimas quemaduras.

1868 -A primeros de septiembre de 1868, Gálvez recibió una carta del general Prim, ehn la que éste le encargaba que se hallase dispuesto, pues que en la última quincena del mimo més estllaría la revolución en un puerto del litoral.

El día 26 supo Gálvez que Prim había llegado sublevado a Cartagena y septiembre entra en Murcia con 500 escopeteros de Torreagüera y Beniaján y consigue el triunfo de la Revolución.

El día 28 se dirigió el general Prim a Murcia, y al tener noticia de ello, la Junta revolucionaria salió a esperarle a la estación de Orihuela (hoy Murcia-Alquerías) donde saludaron al caudillo de la revolución. Prim abrazó a Gálvez diciéndole:

              -Tengo la doble satisfacción de saludar a un amigo y a un valiente.

              - Como amigo –contestó Antonete- siempre podéis disponer de mí; pero como valiente nada he hecho que no sea cumplir con mi deber.

Desde entonces mostró el general una especial predilección por Gálvez y siempre que tuvo ocasión le demostró su sincera amistad.

Sus ideas republicanas le impulsarán en este período a intentar propiciar diversos levantamientos en pro de la República , lo que trae consigo el exilio en la ciudad argelina de Orán.

1869 - 6 de junio , asiste a la histórica sesión en la que se proclama solemnemente para España como forma de gobierno la República democrática federal.

 

1869 - A primeros de año 1869 se convocó una Asamblea republicana en Córdoba, y por la provincia de Murcia fureon deignados como representantes, don Antonio Gálvez Arce, don Gerónimo Poveda Nougueron y don Diego Rueda y Espada. En aquella Asamblea se acordó, casin sin discusión, que si las Cortes constituyentes designaban como forma de gobierno español, la República , ésta habría de ser federal, y que caso de que acordasen una Monarquía, los republicanos harían la revolución hasta conseguir el triunfo de sus ideales.

Tornaron a sus respectivas provincias los representan­tes de la Asamblea y esperaron los acontecimientos. Estos no se hicieron esperar. Reunidas las Cortes, los republicanos derrocharon elocuencia para demostrar la bondad de sus doctrinas y los inmensos beneficios que con ellas ten­dría la patria; pero todo fue inútil. Puesta a votación la forma de gobierno que había de regir en España, la República solo obtuvo 70 votos, siendo por consiguiente votada la Monarquía.

Conforme a lo pactado en Córdoba, el día 29 de septiembre de aquel año de 1869, recibieron una orden, don Gerónimo Poveda y Gálvez, suscrita por Orense, Figueras, Pi y Margall, Castelar y Salmerón, concebida en los términos siguientes:

«En el momento que reciba usted ésta, se alzará en armas, con la bandera Democrática Republicana Federal, considerando como asunto grave cada día que pase sin que lo efectúe».

1869 - Antonete protagoniza el emblemático levantamiento republicano en la Sierra de Miravete contra las quintas (servicio militar obligatorio).Los mozos se reunieron con Antonio en el monte Miravete, dispuestos a pedir la supresión de las quintas y proclamar La República Federal. Antonio Gálvez izó la bandera de la revolución contra la monarquía de Amadeo I en la cumbre del Miravete. La guardia civil y tropas del ejército salieron desde Madrid para sofocar la insurrección, los insurgentes fueron aplastados por las tropas nacionales cuando, encaramados a los riscos, se quedaron sin munición. Los diarios de la época describieron a la mayoría de los rebeldes como «gente de la huerta, a juzgar por la ropa que visten»., y Gálvez tuvo que exiliarse en Orán (Argelia).

                        Miravete al fondo, en primer plano los restos de la casa de Antonete Gálvez en el huerto de San Blas.

                 Cuentan las leyendas de la zona que Antonete podía llegar desde un pozo situado junto a su casa hasta su         refugio-escondite en la ladera del monte Miravete.

El 5 de octubre , el Ministerio de la Guerra hacia público el siguiente boletín:

"La partida de insurrectos de la huerta de Murcia fue batida y completamente disuelta ayer por la columna del Comandante Aldea entre Beniaján y Torreaguero (sic), dejando en el campo cinco muertos, ocho prisioneros, un herido, entre ellos un cabecilla, 32 fusiles rayados, provisiones y efectos de guerra.                        

La columna tuvo cuatro soldados heridos y el jefe de ella recibió una leve herida en el labio superior".

El Eco de Cartagena correspondiente al 7 de octubre lanza la noticia: "Se sabe positivamente que Antonio Gálvez se embarcó en Torrevieja, para Orán". Certísimo: lo hizo, además, recordará años más tarde el propio Antonete, en una balandra "de poco andar", pues, tardó dos días en tocar las playas de Argel, desde donde pasó el huido a Orán.

Relato de lo acontecido por Juan García Abellán aquí

1870 - Antonete se encuentra procesado, pues en acuerdo de la Diputación de Murcia adoptado el día 12 del mencionado mes, se da lectura a un escrito de recusación "de individuos de nuestro municipio por inhábiles para ejercer sus cargos", todos ellos curiosamente republicanos -don Juan de la Cierva Soto, por catedrático con sueldo en la Universidad libre de Murcia; don José Moreno Quegles, por contratista del municipio y encargado de la farmacia del Hospital; don Gerónimo Poveda Nouguerou, por no asistir a las sesiones- figurando la inhabilitación de Gálvez, en base a estar "procesado" , esto es, pen­diente de juicio y sentencia.

1870 - En marzo de 1870 se decretó una amnistía que permitía el regreso a España de los implicados en el primer pronunciamiento republicano federal. Gálvez regresó a su casa familiar en Torreagüera. “ La Paz ” de Murcia anunció que el político, el mismo día de su llegada, recibió en su hogar «la visita de más de 13.000 amigos». El diario, con cierta sorna, apostilló que Gálvez quizá hubiera celebrado más esos apoyos el día de su levantamiento, un año antes. Pronto se fraguó el dicho popular que enaltecía la cuna del cantón: «Beniaján, Los Garres y Torreagüera, ¡vaya tres pueblecicos si el Rey los viera!».

1872- La del huerto de San Blas es tierra, sobre extensa, agradecida y rinde el ciento por uno, hasta el punto de otorgarle a Antonete, en los registros del Ayuntamiento el título de "labrador", o sea, hombre que vive holgadamente, aun cuando las tierras no le sean propias; al menos, las de San Blas, pues consta sin embargo, que hacia 1872 -año importante en la biografía del personaje-, ya figura como "propietario" en el padrón municipal de éstos: de los quinientos ochenta y tres vecinos de Torreagüera, escribe Juan Bautista Vilar, solamente cuatro eran propietarios agrícolas, y por cierto, el más importante, Antonio Gálvez Arce, quien con sus trescientas once pesetas de tributación territorial, encabeza la lista de contribuyentes de su pedanía siendo -concluye Vilar- uno de los primeros propietarios no ab­sentistas de toda la huerta murciana.

1872 - En 1872 se decretó una quinta - el temido servicio militar que se cobraba la vida de cientos de jóvenes todos los años-, para mantener las posesiones coloniales del decadente Imperio español y para luchar, también, en las guerras carlistas. Los sectores más progresistas del pueblo murciano ligaron indisolublemente ambas reivindicaciones: la proclamación de la República Federal y la abolición de las quintas. Gálvez sube al Miravete para protestar por el servicio militar obligatorio. Se envían tropas desde Madrid, aunque no esperó a enfrentarse a ellas. Acompañado por dos centenares de partidarios, se dirigió a Murcia y logró levantar algunas barricadas. El desorden se extendió por las calles. Reventadas las tuberías del gas, la ciudad queda a oscuras. Pero se mantiene en lo alto de la torre de la Catedral la bandera nacional, custodiada por las tropas.

         Al día siguiente quedó sofocada la revuelta. Los republicanos habían luchado con fiereza, como reconoció el diario nacional La Correspondencia. A renglón seguido concluye el redactor: «A pesar de ser los murcianos un mixto entre valencianos y andaluces, han peleado con bizarría». Vaya. Durante un día, Gálvez triunfó. Los diarios de Madrid intentaban ridiculizar a Antonete hasta el extremo de afirmar que por las calles de Murcia «se ven en calzoncillos y algo menos a los sublevados que manda Gálvez». El redactor, por ignorancia o maldad, se refería a los zaragüeles.

1873 - Marzo. La marcha de Amadeo de Saboya y la proclamación de la I República lo traerán de nuevo a Murcia, siendo elegido diputado, como líder del Partido Republicano Federal murciano, en 1873. Adscrito al movimiento más radical de los republicanos, el llamado intransigente o cantonalista formó parte activa del movimiento que criticaba la inactividad de la República y exigía de ésta un régimen federal que concediese autonomía a las regiones, provincias y municipios, para poder constituirse en cantones.

 

1873 - 12 de Julio de 1873. Manuel Cárceles, proclamó el Cantón de Cartagena el 12 de Julio de 1873, al que posteriormente se uniría Antonete tras proclamar el cantón en Murcia el día 14. Se nombra una Junta que en nombre del Cantón Independiente de Cartagena y toman el control del arsenal y del puerto, donde estaba amarrada la mayoría de la flota española, la cual se une a la sublevación. En el Castillo de Galeras se iza la bandera cantonalista*.

*a falta de una bandera roja por completo, se iza una bandera turca, a la que se le ha teñido la media luna y la estrella con sangre de un sublevado que se corta en el brazo para colaborar en la causa.

 

             Ver cronologías de lo ocurrido referente al Cantón desde el 12 de julio de 1873 al 12 de enero de 1874:

Webs:

El cantón de Cartagena    http://www.fdomingor.jazztel.es/canton%20de%20cartagena.html 

Reseña histórica del Cantón de Cartagena:

   http://www.cartagenadeley.es/index.php?option=com_content&view=article&id=11657%3Aresena-historica-del-canton-de-cartagena&catid=104%3Atodoesta-qferpectoq&Itemid=86                                                 

APORTACIÓN A LA HISTORIA DEL REPUBLICANISMO Y EL FEDERALISMO ESPAÑOL DEL SIGLO XIX // El Cantón de Cartagena resiste y expande su sublevación a las zonas limítrofes

http://www.ciere.org/CUADERNOS/art%2062/Art.%202.htm

La Armada insurrecta en el cantón de Cartagena

http://foro.todoavante.es/viewtopic.php?f=75&t=4151&start=0

"Incidencia en la Región murciana del fenómeno cantonalista" Antoni Pérez Crespo

http://revistas.um.es/analeshc/article/download/89661/86661

1874 - Gálvez volvió a ser condenado a la pena de muerte y tuvo que hacer frente a un nuevo exilio en Orán . Sin embargo, regresó a su tierra un año después para luchar contra la epidemia de cólera que estaba asolando la región.

 

1875 - En el año 1875, el cólera azotó horriblemente la ciudad de Murcia y su provincia.

Gálvez, como de costumbre, se presentó en la capital, en donde reinaba el pánico y levantó el espíritu público, visitando los enfermos, socorriéndoles en todo cuanto podía, acudiendo a los pueblos rurales más castigados por la epidemia y dando pruebas de caridad cristiana.

En aquella epidemia, falleció víctima de ella, su hija Encarnación, joven y soltera, a quien Gálvez quería en­trañablemente; y concluido su enterramiento, Gálvez volvió a Murcia a continuar su humanitaria tarea de asistir a los epidemiados, visitando los focos más temibles y haciendo verdadero desprecio de su vida.

Esta fue una de las más simpáticas campañas de Gálvez, por la que mereció del Gobierno una condecoración que no aceptó, como de costumbre.

 

1881 - Antonete, daba la noticia, en enero del 81, de un hecho que pronto se haría habitual: la demarcación de una mina de oro en las sierras de Beniaján. Casi un año duró la locura minera por aquellos parajes a donde acudieron expertos y empresas de distintos lugares de España y Europa abriendo boquetes por doquier sin encontrar el preciado metal que levantara tan rápidamente el ánimo de los huertanos.  (Relato de lo acontecido por Juan García Abellán)

 

1884 - Regresa a Murcia Hernández Ardieta*, quien retomara su amistad con Antonete. Se aviva la masonería en Murcia y Antonete forma la logia Miravete. Todavía pueden observarse, entre las ruinas de la casa de Gálvez, el color azul de la sala donde se reunían los miembros de la lógia.

*José Hernández Ardieta ( 1838 - 1912 ) fue un sacerdote , profesor , científico , librepensador , traductor y escritor anticlerical nacido en Roldán, Torre Pacheco.

        http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Hern%C3%A1ndez_Ardieta

http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,457,c,373,m,1935

1885 - Muere de cólera su hija Encarnación, joven de veintiséis años, el 16 de junio durante la terrible epidemia que asoló la región durante 1885 .

Se le concede la Cruz de Beneficencia por su infatigable labor en ayuda de los enfermos de cólera; renunció inmediatamente a la misma por considerarla innecesaria.

 

1886 - A los 67 años de edad protagoniza una nueva intentona republicana con la sublevación del Castillo de San Julián de Cartagena. Cuando el gobernador de la plaza, Luis Fajardo, muere víctima de un disparo, Gálvez comienza a ser perseguido, regresando de nuevo a la clandestinidad dada la sentencia a la pena capital que le aguardaba.

1887 -   En 1887 Gálvez recibe noticias de que su esposa se encuentra a las puertas de la muerte y corre presuroso a Torreagüera para acompañarla en sus últimas horas. Perseguido y condenado a muerte, la acompañó hasta el último momento, 7 de abril de 1887 la amada mujer de Antonete falleció. La Guardia Civil se presentó en el entierro para detener al líder cantonal, pero el respeto y veneración que Antonete despertaba en todo el pueblo le procuró la libertad una vez más.

 

1891 - En 1891 recibe el indulto y acepta un puesto de concejal en el Ayuntamiento de Murcia.

 

1892 - Muerte de su hijo Enrique.

 

1898 - Gálvez murió el 28 de diciembre de 1898, en su casa del Huerto de San Blas. Su entierro se convirtió en una tumultuosa demostración de cariño popular.

“Muere el 27 de noviembre de 1898, finalizando el siglo. Muere “por causas que ignoramos”, en su casa del Huerto de San Blas. Su entierro es una “imponente manifestación de duelo” en la que no falta representación y corona de logia masónica. Y ante el deseo de enterrarlo en campo santo, se alza la negativa (acaso justificada entonces) de la autoridad eclesiástica. Se consigue esta parcela cristiana que pronto es rodeada de una zanja que ponga en claro las cosas. Se han enfrentado dos actitudes que resultan extrañas: el empeño de dar tierra cristiana a quien no quería, al parecer, nada con esa tierra. El negarla a unos restos para los que se quería ese entierro tradicional y generalmente respetado hasta entonces”. MANUEL MUÑOZ BARBERÁN

 

Se consintió, para evitar enfrentamientos, que su entierro se realizase sin problemas, en el cementerio de Torreagüera; pero días más tarde se ordenó aislar la parcela donde había sido enterrado. Actualmente sus restos con los de su hijo Enrique se hallan en un panteón familiar.

 

Diversas versiones circulan sobre lo acontecido durante el funeral de Antonete Gálvez, entre ellas que fue enterrado en el apartado dedicado a los niños que morían sin bautizar, una especie de limbo terrenal que había en una zona no bendecida, en el que se daba sepultura también a personas que, debido a sus creencias o talante. no eran bien vistos por la Iglesia .

 

Cuando el general Prim pasa por Murcia le dice a Antonete: “Tengo la satisfacción de saludar a un amigo y a un valiente

Como amigo siempre podéis disponer de mí; pero como valiente nada he hecho que no sea cumplir con mi deber”.Contesta Gálvez.     En otra ocasión le decía Don Antonio Cánovas del Castillo: “Usted no tiene arreglo, amigo mío

 

 

Romance del perseguido. Popular del s. XIX

 

 

¡Ande vas Antón, tan solico?
-¿Ande vais tantos pa este?
-Nusotros a por prendello.
-Yo a subirme al Miravete.
-Nusotros semos del Rey.
-No hay Rey qu'a mi m'arrepriete.

La sierra entavía está lenjos,
un cevil las piernas mete,
y toca a la jaca blanca,
y perdío se ve el Antonete;
pero se tira a un cañar
y entre las cañas se mete.

La jaca siguió corriendo,
y'ezaga los ciento siete,
y Antón les toma la buerta
y se sube al Miravete.

-¡Ande vas Antón, tan solico?
-¿Ande vais tantos pa este?
-Nusotros a por prendello.
-Yo a subirme al Miravete.
-Nusotros semos del Rey.
-No hay Rey qu'a mi m'arrepriete.

 

Atender a lo qu'os cuento,
republicanos valientes,
que quien lo cuenta lo vido,
y su palabra no miente.

Trujeron la jaca blanca,
de un sarto montó Antonete,
ya se veían los ceviles ezaga,
qu'eran ciento u ciento siete.

 

Aparecidas En Mr Witt

 

Antonete está en la sierra

y no se quiere entregar.

No me entrego, no me entrego,

no me tengo de entregar

mientras España no tenga

República Federal

 

Cantata del tío Antonete Gálvez

 

Un veintinueve de junio
nació Antonete
bajo la Cruz del Monte
de Miravete.

Fue capitán honrado
y el más valiente
defendió a los huertanos
hasta la muerte.

Los huertanos bragados
le acompañaban
con amor y fiereza
se le entregaban.
……………………….

Qué buen capitán sería
el hombre de Torreagüera,
que buscaba la justicia
donde quiera que estuviera.

Republicano de hierro,
republicano de miel,
toda la Huerta de Murcia
estaba siempre con él.

Señoritos propietarios
vivían todos contentos;
era su único trabajo
por San Juan cobrar el rento…

¡Qué desgraciado es aquel
que por otro no padece,
que no hablen de cariño
porque ese no lo merece!

………………………….

Como un león cansado
volvió Antonete a su tierra.
La vejez y el sufrimiento
no mermaron su entereza.

Se portaba como un héroe
en riadas y epidemias
y no aceptó más honores
que la voz de su conciencia.

Amanecer navideño,
del año noventa y ocho,
en el huerto de San Blas
Antonete murió solo.

Le negó el señor Obispo
tierra cristiana a su cuerpo
y le fue dada a la fuerza
porque así lo quiso el pueblo.

Con la muerte de Antonete
huérfana quedó la Huerta.
Caracola s y guitarras
enmudecieron de pena.

La Huerta se puso luto
por la muerte de Antonete
y el aire se hizo bandera
en la cruz de Miravete.

Coplas al héroe

  • "Igual que un león cansado,/ volvió Antonete a su tierra./ La vejez y el sufrimiento / no mermaron su entereza./ Se portaba como un héroe / en riadas y epidemias / y no aceptó más honores / que la voz de su conciencia./ Amanecer navideño / del año noventa y ocho, / en el "güerto" de San Blas / Antonete murió solo./ Le negó el señor obispo / tierra cristiana a su cuerpo / y le fue dada a la fuerza / porque así lo quiso el pueblo. / Con la muerte de Antonete / "güérfana" quedó la "güerta", / caracolas y guitarras / enmudecieron de pena./ La "güerta" se puso luto / por la muerte de Antonete / y el aire se hizo bandera / en la Cruz de Mirabete".

Cantata del tío Antonete Gálvez, de Ginés Torrano (cantata popular).

  • "Viva Murcia, Viva Antonete".
  • "Españoles para España, / y para Murcia, murcianos. / Que no se lleven el fruto / que con sudores ganamos. / La voz de Antonete Gálvez / dirigía la contienda: / "Vamos a hacer un Cantón / para nuestra independencia." / Sonido de caracolas / por el aire de la "güerta". / Los hombres de recio temple, / ya estaban todos alerta. / Para ser hombre de bien/ pide justicia y trabajo, / que no medren los de arriba / y se mueran los de abajo".

Cantata del tío Antonete Gálvez, de Ginés Torrano (cantata popular).

Coplas referentes a Antonete Gálvez en               http://www.jarique.com/dav_cantatas.htm

Documentos para entender lo ocurrido:

   

      La Armada insurrecta en el Cantón de Cartagena Aquí

      Para la descarga del libro: “El cantón murciano” de Antonio Pérez Crespo

 

Croquis de la situación de las fuerzas de asedio al Cantón:  Aquí

     Cronología del Cantón: Ver  Descargar:

   

       Diario del Cantón: descargar

   De la biografía realizada, en 1898, por Gabriel Baleriola:

   Cronología de la vida:

   Mis apuntes:

   Notas extraidas del libro de Juan García Abellán, aquí.

Webs referentes a la figura de Antonete Gálvez

http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_G%C3%A1lvez_Arce          

http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,1207&r=ReP-2238-DETALLE_REPORTAJES

http://www.jarique.com/canton.htm                      

 

 

Bibliografía:

        1 .- Antonete Gálvez. BALERIOLA, Gabriel Murcia. 1982. Editora Regional.

         2.- GENIO Y FIGURA DE ANTONETE GALVEZ. JUAN GARCIA ABELLAN. COL. HOJA DE LAUREL. MURCIA. 1976

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